sábado, 12 de mayo de 2012

"Anticipador de los tiempos..."


Poeta, escritor, periodista

Nació en Cerrillos, el 14 de agosto de 1918 y murió en la ciudad de Salta el 19 de julio de 1980.

La sola mención del poeta Manuel José Castilla implica el reconocimiento de la valoración sustancial de la poesía como forma de volver a la tierra en todo el esplendor de su dignidad. Es en Castilla donde la poesía argentina toma dimensiones excelsas respecto de su pertenencia, de sus afectos: es la tierra por la que el poeta convierte su obra en un canto, siempre presente, siempre eterno. 

viernes, 6 de abril de 2012

Espergesia

César Vallejo – Perú (1892–1938)


Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Este pan que yo parto fue alguna vez avena...

Dylan Thomas – (Swansea, Gales) (1914-1953)

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell


Este pan que yo parto fue alguna vez avena,
este vino en un árbol extranjero
se zambulló en su fruta;
durante el día el hombre y por la noche el viento
segaron las cosechas, rompieron el gozo de la uva.

viernes, 2 de diciembre de 2011

He andado muchos caminos...

Antonio Machado – España (1875-1939)


He andado muchos caminos
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra.

sábado, 23 de julio de 2011

Bajo tu clara sombra

Octavio Paz – (México) (1914-1998)


















Un cuerpo, un cuerpo solo, un solo cuerpo
un cuerpo como día derramado
y noche devorada;
la luz de unos cabellos
que no apaciguan nunca
la sombra de mi tacto;

miércoles, 8 de junio de 2011

El Gozante


Manuel J. Castilla – “Cantos del gozante” (Salta 1918-1980)





a Ricardo Molinari

Me dejo estar sobre la tierra porque soy el gozante.
El que bajo las nubes se queda silencioso.
Pienso: si alguno me tocara las manos
se iría enloquecido de eternidad,
húmedo de astros lilas, relucientes.